POEMAS SOBRE VALPARAISO

"LA SEBASTIANA''de Pablo Neruda

YO construí la casa.
La hice primero de aire.
Luego subí en el aire la bandera y la dejé colgada
del firmamento, de la estrella,
de la claridad y de la oscuridad.
Cemento, hierro, vidrio, eran la fábula,
valían más que el trigo y como el oro,
había que buscar y que vender,
y así llegó un camión:
bajaron sacos y más sacos,
la torre se agarró a la tierra dura
-pero, no basta, dijo el constructor,
falta cemento, vidrio, fierro, puertas-,
y no dormí en la noche.
Pero crecía,
crecían las ventanas
y con poco,
con pegarle al papel y trabajar
y arremeterle con rodilla y hombro
iba a crecer hasta llegar a ser,
hasta poder mirar por la ventana,
y parecía que con tanto saco
pudiera tener techo y subiría
y se agarrara, al fin, de la bandera
que aún colgaba del cielo sus colores.
Me dediqué a las puertas más baratas,
a las que habían muerto
y habían sido echadas de sus casas,
puertas sin muro, rotas,
amontonadas en demoliciones,
puertas ya sin memoria,
sin recuerdo de llave,
y yo dije: "Venid
a mi, puertas perdidas:
os daré casa y muro
y mano que golpea,
oscilaréis de nuevo abriendo el alma,
custodiaréis el sueño de Matilde
con vuestras alas que volaron tanto."
Entonces la pintura
llegó también lamiendo las paredes,
las vistió de celeste y de rosado
para que se pusieran a bailar.
Así la torre baila,
cantan las escaleras y las puertas,
sube la casa hasta tocar el mástil,
pero falta dinero:
faltan clavos,
faltan aldabas, cerraduras, mármol.
Sin embargo, la casa
sigue subiendo
y algo pasa, un latido
circula en sus arterias:
es tal vez un serrucho que navega
como un pez en el agua de los sueños
o un martillo que pica
como alevoso cóndor carpintero
las tablas del pinar que pisaremos.
Algo pasa y la vida continúa.
La casa crece y habla,
se sostiene en sus pies,
tiene ropa colgada en un andamio,
y como por el mar la primavera
nadando como náyade marina
besa la arena de Valparaíso,
ya no pensemos más: ésta es la casa:
ya todo lo que falta será azul,
lo que ya necesita es florecer.
Y eso es trabajo de la primavera.


La Sebastiana

Ode a Valparaíso de Pablo Neruda


VALPARAÍSO,
qué disparate eres,
qué loco, puerto loco,
qué cabeza con cerros,
desgreñada,
no acabas de peinarte,
nunca tuviste tiempo de vestirte,
siempre te sorprendió la vida,
te despertó la muerte, en camisa,
en largos calzoncillos con flecos de colores,
desnudo con un nombre
tatuado en la barriga,
y con sombrero,
te agarró el terremoto,
corriste enloquecido,
te quebraste las uñas,
se movieron
las aguas y las piedras,
las veredas,
el mar, la noche, tú dormías en tierra,
cansado de tus navegaciones,
y la tierra, furiosa,
levantó su oleaje
más tempestuoso
que el vendaval marino,
el polvo te cubría los ojos,
las llamas quemaban tus zapatos,
las sólidas casas de los banqueros
trepidaban como heridas ballenas,
mientras arriba
las casas de los pobres
saltaban al vacio
como aves prisioneras
que probando las alas
se desploman.
Pronto, Valparaíso, marinero,
te olvidas de las lágrimas,
vuelves a colgar tus moradas,
a pintar puertas verdes,
ventanas amarillas,
todo lo transformas en nave,
eres la remendada proa
de un pequeño, valeroso navío.
La tempestad corona con espuma
tus cordeles que cantan
y la luz del océano
hace temblar camisas y banderas
en tu vacilación indestructible.
Estrella oscura eres de lejos,
en la altura de la costa
resplandeces
y pronto entregas
tu escondido fuego, el vaivén
de tus sordos callejones,
el desenfado de tu movimiento,
la claridad de tu marinería.
Aquí termino, es esta oda,
Valparaíso, tan pequeña
como una camiseta desvalida,
colgando en tus ventanas harapientas
meciéndose en el viento del océano,
impregnándose de todos los dolores de tu suelo,
recibiendo
el rocío de los mares, el beso
del ancho mar colérico
que con toda su fuerza
golpeándose en tu piedra
no pudo derribarte,
porque en tu pecho austral
están tatuadas la lucha,
la esperanza,la solidaridad y la alegría
como anclas
que resisten las olas de la tierra.

Un extracto del Canto General de Pablo Neruda
AMO, Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo.
Amo la luz violeta con que acudes
al marinero en la noche del mar,
y entonces eres -rosa de azahares-
luminosa y desnuda, fuego y niebla.
Que nadie venga con un martillo turbio
a golpear lo que amo, a defenderte:
nadie sino mi ser por tus secretos:
nadie sino mi voz por tus abiertas
hileras de rocío, por tus escalones
en donde la maternidad salobre
del mar te besa, nadie sino mis labios
en tu corona fría de sirena,
elevada en el aire de la altura,
oceánico amor, Valparaíso,
reina de todas las costas del mundo,
verdadera central de olas y barcos,
eres en mí como la luna o como
la dirección del aire en la arboleda.
Amo tus criminales callejones,
tu luna de puñal sobre los cerros,
y entre tus plazas la marinería
revistiendo de azul la primavera.
Que se entienda, te pido, puerto mío,
que yo tengo derecho
a escribirte lo bueno y lo malvado
y soy como las lámparas amargas
cuando iluminan las botellas rotas.


Un poema de Fernando LORCA

Valparaíso
En las mañanas amarillas
mi ventana marina
se colma de graznidos
Así se hizo Valparaíso
No se sabe nada sobre su origen
Algunos aseguran que la merluza
y el congrio quisieron subir
hacia la espuma blanca del cielo
Otros piensan que las gaviotas borrachas
descolgaron por los cerros lunares de piedras..
. "En la confusión todo quedó tatuado
en sus calles inconclusas los rizos
inagotables de las sábanas
los rulos interminables de palafitos los frisos
en los balcones aéreos los caprichos
ensortijados en las escaleras....
"Y siempre el principio caído
de afuera recordando el comienzo foráneo
el parto del viento tornadizo
cornucopia de sueños desbocados
maderas y cementos sembrados
en el aire enarbolando lavanderías enredadas.



Sara Vial
La ciudad indecible

Detén tus escaleras un instante
para alcanzar tu rostro,
después será el vértigo o el humo,
hoy quédate en reposo.

Escapas desde el mar, no te detienen
las riendas del vacío,
en ti la gravedad es una rosa
de fresco desvarío!

¿Qué fábula te enrosca a lo imposible,
qué cable te sostiene
a qué urbanización de las estrellas
destinarás tus sienes?

Continuación del poema





un poema de Rafael Alberti,
un amigo de Pablo Neruda.

Hoy llego a ti, Valparaíso.
Islas azules donde el viento alienta de azul los barcos desvalidos;
de azul la vaca que alimenta los viejos dioses sumergidos.
Vivir en ti, Valparaíso.
Noches largas en bares y cantinas,
de amaneceres sin amigo;
perdidas novias submarinas y el mar obscuro por castigo.
Amar en ti, Valparaíso.
Dentro de una botella íntima y clara,
enamorado, fiel, sumiso, preso en tus flores,
te dejara mi corazón,Valparaíso.
Morir en ti, Valparaíso.


Un poema de un amigo chileno, Ricardo Nino.
Valparaiso enfermo

Valparaiso el de mis caminatas diurnas!
he dejado en ti huellas invisibles, sin fin
puerto de la incontrolable vida nocturna.
de cielo inocente, de un elevado volantín!
Te recorri con ansias, desesperadamente!
buscando como loco mi destino perdido,
en avenida Pedro Mont escapo mi mente.
quede solo, amargado, el corazón dolido!
Mis pulmones se llenaron de aire marino!
quise dejar alli olvidado mi amargo cariño,
si incluso mi corazòn se me volvio salino.
poder salir de Chile con corazòn de niño!
Las casas se descuelgan de los cerros,
estan enfermas haciendose escombros!
tanta miseria viva rodeada de perros,
mis ojos miraban con dolor y asombro!
Caras sufrientes, con las manos al aire!
tratando de conseguir unas monedas,
senti ira, rabia de no poder ayudarles.
se me oprimio el pecho con sus penas!
tanto capitalismo, tanto edificio nuevo!
y el pueblo luchando para poder comer,
mientras mis calles y mi cerro enfermo.
van muriendo y nada los hara renacer!









Un poema de Alfonso Larrahona Kästen..
Valparaíso

Como barco sin par, ancho de luces,
estás, Valparaíso, recostado
a la orilla del mar donde traduces
el sueño de tus cerros desvelados.
Yo nací en tus violentos contraluces,
junto al viento que corre desatado,
donde canta el amor, donde produces
marinos de alma errante y sueño alado.
Fluir de ti es ser barco que zarpa,
gaviota aventurera, mástil, arpa
que murmura tu música despierta.
Es ser como la brisa o el mar fecundo...
Valparaíso, corazón del mundo,
ancha casa esperando, mano abierta.





Un poema de patricio manns
Fue tan verdad el tiempo de sus manos, Valparaíso,
y tan susurro su voz,
tan precario el abrigo de su vientre,
Valparaíso,
tan corta su sed, tan severo su pan,
tan incierto su olor,
tan impotentes sus anclas al zarpar,
Valparaíso.
Ella habitó los mapas de mi pecho,
Valparaíso,/ cruel de estatura y de sol.
Ella ungió su misterio a mi memoria,
Valparaíso,
y yo dudo acá, privado de ser,
náufrago de anclar,
mientras su enigma se agota
sobre el/ mar, Valparaíso.
Guarda su infancia, desvelo mágico
y su distancia, delirio trágico,
Valparaíso celestino.".


Oceanía de Valparaíso"de Pablo de Rokha,
"Valparaíso, camina por los barrios y las bodegas
tuteándose, de hombre a hombre,
con los trabajadores portuarios
o los nortinos licoreados que 'andan en tomas', y
las ropas tendidas son banderas o 'claveles del aire'
en los cordeles del proletariado
creador de hogares" (...)
"el héroe total expone su pellejo
a los asesinos, y el siniestro mercader
mugriento especula con la comida, cuando en
'Los Siete Espejos', arrecia la tormenta de bofetadas
arrecia la tormenta de señoritas someramente prostitutas,
arrecia la tormenta de las puñaladas" (...)
"No buses corren, buques por las vías públicas
de tu oceanografía: 'el callejón de los Pimientos'
o la 'Subida de la Calaguala', que es la canilla de la
puñalada y el cuero del viejo poeta Zoilo Escobar
bracea nadando adolescencia abajo..." (...)
"Todos los caminos de todos los destinos
de la tierra van a dar al mar, Valparaíso".

Un poema de Hernan Videla
Para no llegar al final del dia Pancho Baja escaleras
Baja a la calle
Empedrao o parche
Hambriento
Callejón p'abajo

Más arriba
Cielo intenso
Aparecen casas
Subiendo la micro
Camino cintura
A la curva rauda

Otro al encuentro
Vals de cerro
Voy pa'l cerro
Soy del plan
Corto trecho
De barco a tierra
Pocos metros
Entre me-meto

Continuación del poema


Visión de Valparaíso"
de Osvaldo Rodriguez
Sobre la fría muralla
que yo pinté de blanco
Veo Valparaíso.
Encajonando el Pacífíco hacia el sur,
islas de agua sobre un mar celeste
por donde un navío de palabras
aún no acaba de fondear.

Gaviotas limitan el olvido hacia el norte,
mientas al sur
la palabra de mi infancia
pareciera que todo lo resume.

Veo latas
en el abismo cortado entre dos cerros
viento sobre las velas que un día desplegué.

Torres de iglesias que quizas hoy venero
no por el culto de lo desconocido
sino por el deseo un día
de verlas emerger del horizonte>br> sin el acero que las cerca
ni lo alambres que las castigaron.

Tú sabes,ciudad
que te andado buscando por el mundo
reconociendo vientos que te imintan,
acaso atardeceres o mares
o escaleras o piedras azules,
gastando barandas de maderas,
temblores de este solitario
que tanto y tanto viajó para encontrarte

Efemérides
De Juan Cameron

Por las alturas de este Pancho
por la voz que a salinas glorifica
por tu pie de galán trote de chancho
Lucho Gatica

Por tu plaza señera a la vitrola
por las horas precoces a la cita
por mi infancia bañada en Coca cola
Lucho Gatica

Gardel de nuestra lárica memoria
figura connotada al viejo Astica
semiólogo deHertz en nuestra historia
Lucho Gatica

Yo te canto, te nombre & te proclamo
sujeto de este texto & de sus partes
poeta de las lineas que más amo
precursor de Roland Bathes

Por las altas alturas de este Pancho
por los años que di a una estereotipa
te compogo estas rimas Luis gatica
nacionales heroicas y precisas
!Trote de Chancho!

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